El Fin del Mundo


Era el Apocalipsis.
Las señales eran evidentes, terremotos, vulcanismos, tornados y toda clase de fenómenos violentos estaban destrozando el equilibrio del planeta.
¿Hacia dónde ir? ¿Qué sentido tenía todo ahora?
El caos dominaba las calles, todos huían sin saber bien hacia qué lugar; unos rezaban arrodillados en el pavimento en tanto otros maldecían a diestra y siniestra su suerte.
Marejadas humanas crecían y se extendían por doquier invadiéndolo todo.
Una persona se tiraba desde lo alto de un edificio arrebatando al destino el derecho de decidir el momento justo de su muerte; otros en cambio se escondían bajo las ruinas dejadas por alguna iglesia durante un sismo.
Las prostitutas se confundían con las religiosas, los marginales con las gentes de abolengo; en aquel momento todos eran seres con un único objetivo: la salvación.
Algunos grupos lograron divisar lo que ellos creían pudieran ser salidas –aunque sin saber hacia dónde.
Uno, dos, tres últimas e infernales convulsiones de la tierra ahogaron en flemáticos ríos
los restos de civilización. El bramido del cosmos contrayéndolo todo, luego, el silencio total.



De los oídos del escritor, presa del infarto, los personajes liliputienses asomaban prestos a un nuevo mundo.

8 comentarios:

julia del prado morales dijo...

Quedaron los liliputienses en un nuevo mundo. Quizás ahi estè la esperanza, besos, Julia

MabelBe dijo...

Y empezar de nuevo.
Y el ciclo, y las cosas, y el silencio que da paso a su totalidad. Y empezar de nuevo.
Así la vida.
Abrazo, Lili.
Mabel
http://ebelina.blogspot.com

Muestrario de Palabras dijo...

Volveremos a empezar.
Maria

Juan Ricardo Sagardía dijo...

WOW,
Liliana aqui encontré tu lado escatológico.
aqui veo la la Liliana que conoci por allá en el 2006.
Es bueno volver a ver este lado tuyo.
Me deleito en cada narrativa.

Taleph dijo...

Gracias Julita por tus comentarios. Puede ser que allí esté la esperanza.
Besos

Taleph dijo...

Mabel:
cuánta razón tenés; así es la vida.
besos

Taleph dijo...

Así es María; siempre hay que empezar :))
Lili

Taleph dijo...

Gracias Don Santo:
estaba tapadito nomás el lado jaja
besos